Hemos confundido la liberación de la mujer, con la feminidad
mal interpretada. No solo ahora debemos
de preocuparnos de trabajar más que ellos (para demostrar nuestra valúa) sino
que encima las labores de casa suelen ser (en raros casos), exclusivas para la
mujer.
Tenemos la responsabilidad de:
No quedarnos embarazadas, hidratarnos y largas sesiones de
tortura para ser la más bella .
Tomar fármacos exclusivos para la mujer y no para el hombre para prevenir
enfermedades.
Estar siempre guapas, como si tuviéramos 24 horas al día, solo para depilarnos, hacernos la manicura etc.,
Planchar, limpiar no solo para una misma sino para la unidad familiar
Y con todo esto, sentirnos bien con nosotras mismas.
Esta serie que os dejo, me la pidieron para el libro de la SAC en Andorra.
Anuario que trataba sobre la hormona femenina.
Yo como Laia y mujer quise abordar todo lo que por suerte o desgracia se entiende como feminidad dentro de mi objetivo.
Aquí os dejo las imágenes.
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